La mayoría de los viajes comienzan en Reikiavik, una capital pequeña y vibrante que sirve como punto de partida para explorar los grandes iconos del país. Desde aquí se accede al famoso Círculo Dorado, que incluye el parque nacional de Thingvellir, la zona geotérmica de Geysir y la impresionante cascada Gullfoss, una de las rutas más buscadas de Islandia.